martes, 15 de septiembre de 2020

Reforzamiento intermitente

 




Reforzamiento intermitente: ¿Alguna vez te preguntaste por qué son tan adictivos los tragamonedas? 

Los tragamonedas poseen estímulos que llaman nuestra atención: las luces, la música, los brillos, el sonido de las monedas cayendo, todo eso potencia la activación de nuestros cinco sentidos.

Es un juego en que una pequeña inversión abre la posibilidad de ganar un Gran Premio, y no imaginamos ni por un instante que el presionar la palanca puede llegar a ser el inicio de un problema a futuro. El tiempo que transcurre entre la apuesta y el resultado es muy corto, lo que facilita el proceso de hacerse adicto a este juego.

El jugador tiene la ilusión de que mientras más monedas invierta, mayores serán sus posibilidades. Cuando siente que está cerca de ganar, aunque en ese preciso momento esté perdiendo, querrá seguir jugando para materializar la ilusión que visualizó en su cabeza, de ver esa máquina soltando el “jackpot” con su lluvia de dinero. Así que seguirá apostando ahí, hasta ganar (o hasta perderlo todo).

Algo parecido sucede con las víctimas de los perversos narcisistas. Es que ellos las han sometido a un arsenal de juegos y manipulaciones. Entre todas ellas hay una de una extraordinaria potencia, ya que vuelve a la presa codependiente del abusador.

El reforzamiento intermitente es lo que explica por qué los jugadores se hacen adictos a los tragamonedas. Los niños y adolescentes no pueden dejar de jugar al Fortnite en las consolas de videojuegos, y las víctimas no pueden salir del ciclo de abuso.

Según el condicionamiento clásico, en los estudios del conductismo si a una conducta le sigue un estímulo positivo, esta va a tender a reforzarse a lo largo del tiempo. Mientras que si a una conducta le sigue un estímulo negativo o ninguna respuesta, esa conducta va a tender a desaparecer en un período de tiempo. 

¿Pero qué va a suceder si el premio empieza a llegar de manera arbitraria, sin control, y de una forma impredecible?

La persona va a seguir jalando de la palanca con la ilusión de que alguna vez le vuelva a llegar la recompensa. Se va a ir haciendo de manera progresiva adicta a la dispensadora del premio.

Así, es como el narcisista toma las riendas de la vida de su víctima: sometiéndola y confundiéndola hasta que, atrapada en las garras del abusador, empieza a hacer contorsiones para no ser castigada con la indiferencia o la humillación; y a la espera de que alguna de sus acciones la lleven a reencontrarse con la persona tan “maravillosa”, “amorosa” y “encantadora” que había conocido en la etapa del “bombardeo amoroso” al inicio del vínculo y que sirvió de anzuelo para posibilitar la intermitencia.

El narcisista se aprovecha de la necesidad humana de atención y afecto, y de una de las ansiedades básicas ancestrales: el miedo al abandono. A esta altura, la víctima ya está sometida, llena de miedo y ansiedad por lo impredecible que puede llegar a ser su compañero.

Ej: El narcisista te visita todos los sábados. Cuando llega ese día, ya tienes expectativas de que lo vas a ver, de que vas a compartir un buen momento con esa persona tan especial para vos, y así ya está creado el mecanismo del condicionamiento positivo. Pero luego de ese período, sin ninguna explicación ni motivo aparente, deja de visitarte los sábados y vos te preguntas si hiciste o dijiste algo que le pueda haber molestado; pero el narcisista aparece a los tres días como si nada y ahí te tranquilizas y piensas que tu cabeza te está jugando una mala pasada. Te sientes ansiosa/o y muy insegura/o. Y ahí él vuelve a desaparecer y entra en escena a la siguiente semana un miércoles. De esta manera, logra que estés siempre pendiente, en tensión, deseando su presencia. Así es como logra mantenerte expectante de manera permanente. Aparecerán muchos momentos de perturbación, angustia y ansiedad, ya que la víctima siente que no tiene ningún control sobre sí misma. Está sometida a los tiempos del narcisista.

La alternancia de momentos de euforia y seducción seguida de momentos de indiferencia y menosprecio crea la dependencia afectiva patológica. Esta es la base del vínculo traumático de traición: un nudo emocional en donde solo la víctima siente apego patológico por su abusador.

Es importante poder detectar el reforzamiento intermitente de manera temprana y así no tener nunca más una agenda abierta con este tipo de personas que juegan con tu tiempo. Los manipuladores se valen del lenguaje abierto y ambiguo para no hacerse cargo de lo que dicen y de lo que hacen. 

En un buen vínculo, el tiempo siempre tiene que estar acordado por ambas personas. No dejes que jueguen con vos.

Gaslighting



 Muchas personas que están sufriendo el ciclo del abuso narcisista y no lo saben, comienzan a entender lo que están viviendo cuando descubren un concepto: “Gaslighting”. 

¿Qué significa este término, tan importante que lo veremos más de una vez?

El Gaslighting es una técnica de manipulación que utilizan los narcisistas para convencer a su víctima de que la realidad no está sucediendo.

En este ataque directo a la percepción, el abusador planta la semilla de la duda en su víctima y así, el damnificado comienza a pensar que algo anda mal en su cabeza.

Ejemplos típicos: 

Víctima: —¿Te acuerdas lo que me dijiste ayer?

Narcisista: —Yo nunca te dije eso.

Víctima: —¿Te acuerdas lo que pasó el otro día?

Narcisista: —No se de qué me estás hablando, eso no fue así.

Víctima: —¿Viste hace un rato cuando me hablaste en ese tono? Bueno, te pido que no me hables así porque no me gustó.

Narcisista: —¿En qué tono? ¿Ves que sos muy susceptible? Vos no tienes sentido del humor. Sobredimensionas. Exageras. Inventas. Hacete ver. Hacete tratar…

De este modo, el individuo con Trastorno Narcisista va convenciendo a su presa de que hay un error de percepción. Un error en sus sentimientos. Con el transcurso del tiempo la víctima empieza a dudar de su propia cordura y a aceptar la falsa realidad que le impone el abusador. De manera sutil, comienza a perder su libertad. 

Recordemos que todo lo que quita la capacidad de pensar, de decir, de ser, de hacer y de sentir libremente es violencia emocional. El Gaslighting es un tipo de lavado de cerebro que se va ejerciendo de a cuentagotas. De esa manera, el acosador va en forma paulatina enloqueciendo a su víctima.

Si el abusador ve que el Gaslighting no está funcionando bien, puede ser que lleve la manipulación a otro nivel y comience a humillar a su víctima: criticando, denigrando, acabando con su autoestima. El problema es que la víctima nunca va a tener una prueba de esa manipulación sutil. Por eso, muchas veces las víctimas empiezan a grabar estas situaciones para que sean otros quienes validen y legitimen lo que ellos están viviendo.

Entonces, el manipulador lleva al límite a su víctima provocando así el estallido emocional de su presa. Y pasa a ser el acosador quien graba la situación durante estos desbordes para demostrar que él es la víctima de su víctima.

*En ingles: luz de neón. El origen del término proviene de una película de los años 40' llamada "Gaslight", en donde el protagonista le quiere hacer creer a su esposa que ella está enloqueciendo, cambiándole los objetos de lugar o con juegos de bajas y subidas de tensión en las luces. Negando la realidad y la percepción y haciéndole creer que ella no está bien.

Ciclo del abuso narcisista



 Los perversos narcisistas son depredadores al acecho de personas que les puedan suministrar combustible. Como ya vimos en notas anteriores, este combustible es de tipo emocional. Y las necesidades especiales de estos individuos pueden cambiar según el momento vital (cuando siente que está en la etapa para tener hijos va a buscar hijos, cuando se siente en la etapa de desarrollo laboral va a buscar ascenso profesional, etc.). Y buscaran, debido a este estilo de vida parasitario, diferentes recursos en cada etapa de sus vidas. Puede ser dinero, sexo, status, una posición laboral, hijos, compañía y lo que se les pase por sus cabezas, de lógica inentendible para los seres con conciencia moral, valores y códigos de convivencia.

Este ciclo consta de cuatro fases:

• Fase 1 - Bombardeo amoroso: Los narcisistas se muestran dadivosos, simpáticos, maravillosos y encantadores.

En esta fase el narcisista va a construir un personaje a la medida de su víctima. La va a manipular con su seducción superficial. Halagándola, va a tener gestos para obnubilarla y le va a decir que es la persona de sus sueños.

Esta seducción es tan irresistible que la víctima siente que toca el cielo con las manos, y se convence de que ha encontrado al amor de su vida. Siente que el universo conspira con ella y que una fuerza superior se apiadó de su persona. En su cerebro se produce una “catarata química” de sustancias como la feniletilamina, norepinefrina y oxitosina.

La víctima siente la borrachera del enamoramiento y no se puede imaginar lo que está por venir...

• Fase 2 - Devaluación: Una vez que la víctima está adentro de la relación y que cayó en las redes del depredador va a comenzar el ataque.

Como los perversos narcisistas son en el fondo sumamente inseguros, necesitan sentirse admirados y es muy raro que sean fieles. Van a generar que la víctima se sienta insegura y que tenga que esforzarse para seguir siendo “la elegida”. Será manipulada, sin saberlo, con varias técnicas que enunciaremos ahora y profundizaremos en ulteriores artículos, como la triangulación que consiste en introducir terceras personas en la relación, que pueden ser reales o imaginarias. Por ejemplo: El narcisista dirá que apareció algún ex, se hará el misterioso con el celular dejando que la víctima visualice algunos mensajes que le generen sospechas e inseguridades. Además de otras técnicas como las llamadas “cold shoulder” (hombro frío), la “ley del hielo”, el “tratamiento silencioso”, y el “Gaslighting”.

Con estos métodos el narcisista logra fulminar la autoestima de su pareja y hacerla sentir insegura.

En esta etapa ya estará realizado el “reforzamiento intermitente”, técnica mediante la cual el manipulador hará que su víctima se vuelva adicta a él.

• Fase 3 - Descarte: En esta etapa el manipulador ya puede retirarse del vínculo o hacerse dejar. De inmediato le hará saber a la víctima que está saliendo con otras personas, mostrándole como el problema radicaba únicamente en el comportamiento de su víctima.

Esta fase es muy dolorosa y deja grandes secuelas. Los damnificados tienen estrés postraumático, depresión, ansiedad, pensamientos obsesivos, rumiantes. También despersonalización, des-realización, baja autoestima y falta de confianza en uno mismo y en los demás, entre otros.

• Fase 4 - Hoovering: 

Como el narcisista necesita suplemento, va a volver a buscar a su víctima para demostrarse que todavía tiene poder sobre ella. Durante esta etapa va a ser una verdadera aspiradora. Repetirá la estrategia mostrándose seductor y encantador como al inicio de la relación. Dirá que quiere cambiar, o que ya aprendió y rearmará el personaje a la medida de este nuevo comienzo.

Las víctimas suelen caer en este ciclo más de una vez.

Es importante saber que en una relación saludable no hay manipulación patológica, ni intenciones de aniquilar a nadie. En un buen amor no se necesitan subtítulos para entender lo que el otro nos dice. Quien realmente te quiere tendrá como límite tu dolor y jamás avanzará por sobre ese nivel. 

Instagram: lic.andreaindij

Dobles mensajes El Oximoron del perverso narcisista

 

Cuando una persona transmite un mensaje en un canal de comunicación; pero en otro dice otra cosa, nos encontramos ante lo que los psicólogos denominamos "dobles mensajes". El receptor no va a saber a qué canal prestarle atención. Posiblemente entre en una disonancia cognitiva, es decir en un estado de confusión y parálisis en el que su cuerpo registra la alarma de la incoherencia e incongruencia.

Es que el doble mensaje es un espacio sembrado en el que el receptor sabe que el emisor está queriendo decir algo, pero el receptor no lo va a poder demostrar, porque si lo intenta, se va a encontrar con más dobles mensajes que se manifiestan de la siguiente manera:

1- Lo que dice el emisor se contradice con lo dicho en una instancia anterior.

2-Lo que hace el emisor entra en conflicto con lo que hizo antes.

3-Lo que dice el emisor entra en conflicto con lo que hace.

4-Lo que dice el emisor no coincide con su lenguaje corporal.

De este modo los narcisistas tienden una verdadera emboscada a sus presas, generando una comunicación ambigua y siempre dejando supuestos. Es una comunicación que requiere subtítulos debido a que se están expresando para no ser entendidos, porque de esa manera, no se responsabilizan de lo que acaban de expresar.

Los manipuladores patológicos se valen de los dobles mensajes para no responsabilizarse de lo que dicen o de lo que hacen. Para poder infligir la culpa y la responsabilidad de sus actos en los otros. Los manipuladores siempre creen que les debemos algo. Siempre estamos en deuda con ellos. No sabemos por qué, porque hicimos lo mejor que pudimos pero aún así siempre son nuestros acreedores.

Es una estrategia que utilizan para arrasar con todos los que piensan diferente.

Pero se ocupan de solapar sus actos de violencia (como los escraches de todos los que piensan distinto que ellos) volviéndose in denunciables porque sus técnicas de manipulación  son sutiles.

¿Cómo lo hacen? A través de la comunicación, indirecta, opaca,  con extorsión sutil; Infringiendo vergüenza, culpa, miedo, y lástima.

Trastorno Narcisista Encubierto: Historias de terror de la vida real Seres que son como depredadores de seres humanos; que van a emplear el encanto personal, la manipulación, la intimidación y muchas veces la violencia para controlar a los demás y satisfacer sus propias necesidades


 


¿Qué es el Trastorno Narcisista de la Personalidad Encubierto?

Es una manera de ser en la vida. El narcisismo es algo constitutivo de todos los seres humanos. El problema es cuando se combinan un exceso de narcisismo y la falta de empatía. Esto da como resultado personas con algunas características, tales como insensibilidad y falta de sentimientos de culpa y arrepentimiento. La insensibilidad es, sobre todo, debido a la falta de empatía.

El individuo con Trastorno Narcisista crea su propio código de valores y lo va acomodando según sus necesidades especiales. Son manipuladores, pero a un nivel patológico. De hecho, tienen un encanto superficial que lo utilizan para manipular a sus víctimas. 


Estos individuos tienen una incapacidad para reconocer las responsabilidades sobre sus propios actos. Su estilo de vida es parasitario. Como se sienten vacíos están permanentemente buscando emociones fuertes. Buscan las reacciones emocionales de sus víctimas y les cuesta tener metas a largo plazo. Son totalmente irresponsables e impulsivos, entre otras características (con el correr de los artículos iremos profundizando).


Volviendo a la pregunta de qué es el Trastorno Narcisista me parece interesante señalar la definición de “Narcisista Patológico”. Voy a empezar diciendo qué no son: No son ni locos ni enfermos. Aclaro esto porque muchas veces cuando son llevados ante un Tribunal, la Justicia los favorece rotulándolos de esta manera (locos y/o enfermos). Por lo que escribí antes esto no es correcto, dado que es una manera de ser en la vida a tal punto que hay actualmente un debate en el DSM (que tiene a su cargo la redacción del manual de psiquiatría internacional). Está habiendo este debate entre los especialistas de salud mental a nivel mundial y están pensando en sacar este diagnóstico del manual. ¿Por qué? Porque entendieron que es un mal social y una manera de ser en la vida. No es una enfermedad que se pueda curar. Lo que en cambio se está debatiendo incluir es el trastorno de las víctimas de quienes tienen Trastorno Narcisista de la personalidad.


Otro punto para aclarar es que el manual de psiquiatría habla del Trastorno Narcisista de la personalidad y describe a seres con megalomanía que son bastante fáciles de identificar. Estos no son el problema; sino que el problema son los que tienen el diagnóstico extraoficial de Trastorno Narcisista de la Personalidad Encubierto. Es decir, personas que saben que tienen este trastorno, quizá no por el nombre; pero que saben que tienen estas características especiales y se ocupan de camuflarse, de utilizar método de seducción y de engaño para actuar en la vida, disimular y obtener todo o que desean conseguir. 


En un vínculo normal donde no hay trastornos graves siempre el dolor del otro funciona como límite. Si una persona dentro de un vínculo ve que su ser querido está sufriendo, va a frenar su actitud. Al no tener empatía, los narcisistas patológicos van a avanzar sobre el dolor del otro. Esto se debe a que para estos individuos los demás son cosas. Esta es otra de las características: cosifican. Para quien tiene con Trastorno Narcisista de la personalidad los otros son objetos que están ahí para satisfacer sus necesidades especiales.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

BANALIZACIÓN DE LA SHOA

Cuando los términos como “Nazi”, “Holocausto”, “Auschwitz”, “Gestapo” son utilizados indistintamente para referirse a sujetos o circunstancias malignas, se está favoreciendo a la trivialización de la Shoá. 
Utilizarlos de ese modo, como por ejemplo calificando de nazi a un padre que reprime a su hijo, el nazismo pasa a ser entendido como un régimen autoritario y represor sin atender a lo principal: este régimen dio muerte a más de 6 millones de personas y generó consecuencias imborrables en sus miembros descendientes y en la propia historia de la humanidad (Kijak, 2008, citado en Cohn, 2009).
En realidad, por ser un evento atroz sin precedentes, ninguna comparación deja de ser trivial (Viñar, 2005, citados en Cohn, 2009).
Levi (1989) señala cierta simplificación entre las cosas tal y como eran “allí” y las cosas tal y como se las representa la imaginación corriente a través de los libros, las películas y los mitos.
De modo que estos temas merecen, por su envergadura y alcance, el mayor de los recaudos para no caer en trivializaciones.
Lamentablemente, aún apostando -como lo hizo Ana Frank- a “la bondad interna de los hombres”, no faltan personas que duden y hasta nieguen la magnitud de este evento o sus repercusiones. Una vez más hagamos hincapié en cuidar algunas comparaciones poco afortunadas ; dado que la crueldad humana aún sigue vigente en guerras, conflictos y demás actos de violencia por todas partes del mundo.
Galante* (2007), sobreviviente viviente del campo de exterminio de Auschwitz, expresa al respecto las siguientes palabras:
Soy sobreviviente del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Allí fui deportado junto con mi familia desde la isla de Rodas.
No voy a dar nombres ni tampoco detalles. No importan las personas, sino los hechos. Los que niegan lo que yo viví tienen la suerte de que no podrán jamás experimentar una sola de las sensaciones que yo padecí dentro del campo.
Hace 64 años que convivo con los negadores, y nada de lo que digan podrá hacerme callar. Y no es que les tema. Sólo me pregunto cómo es posible negar.
Cómo poder negar el grito desgarrador de padres e hijos separados definitivamente por la muerte a la entrada del campo de exterminio, conminados a las cámaras de gas sin ninguna contemplación.
Cómo poder negar la bala que atravesó mi cara rozando mi nariz para estrellarse después en la frente del hombre parado a mi lado.
Cómo poder negar el millón y medio de niños que no conocieron la adultez por el solo hecho de haber nacido judíos.
Cómo poder negar el laboratorio del doctor Joseph Mengele, en el que ingresé por accidente y en el que no se conocían otros conejillos de Indias que los seres humanos.
Cómo poder negar las mentiras con las que nos iban llevando hacia el campo de exterminio. "Los llevamos a un campo de trabajo para alejarlos del conflicto, los llevamos a unas duchas para mantenerlos limpios", decía la misma persona que accionaba los controles de la cámara de gas.
Cómo poder negar los fusilamientos masivos de los Einsatzgruppen, que obligaban a los propios judíos a cavar las fosas en las que sus cuerpos caerían fulminados.
Cómo negar los ancianos apaleados y fusilados en los andenes sólo porque sus cuerpos no tenían la fuerza suficiente para subirse a los vagones de la muerte.
(*) La historia de David Galante está relatada en el libro Un día más de vida. Rodas-Auschwitz-Buenos Aires, escrito por Martín Hazán. Editorial Lumière, Buenos Aires, 2007. Disponible en una nota periodística recuperada en: http://www.lanacion.com.ar/1102681-para-los-que-niegan-la-shoa
Cómo negar la sistemática sustracción de identidades, de familiares, ilusiones, culturas, lenguas, juventudes, miserias y esperanzas por millones.
Cómo negar la destrucción de comunidades, aldeas, ciudades, con sus colegios, sus sinagogas, sus negocios, sus fábricas, sus hospitales, sus parques y sus calles.
Cómo negar los cuerpos de aquellos que sólo perseguían un sueño de libertad colgados junto a la barraca. Aquellos con los que nos tropezábamos cada día con la intención de disuadirnos de cualquier intento de fuga o, lo que es peor, de alimentar la delación de compañeros y amigos.
Cómo negar el hambre al que nos sometían cada día con la intención de destruirnos moral y físicamente.
Cómo negar el olor a carne quemada que, corporeizada en chimeneas de humo negro, brotaba de los crematorios recordándonos con dolor a nuestros padres, hijos, hermanos, primos, amigos, que día tras día perecían allí.
Cómo poder negar el destino trágico de mis padres y de mis tres hermanas.
Cómo poder negar.
Y por si a alguien le queda alguna duda, les cuento que todavía, a mis 84 años, aún resuena en mis oídos una voz, muchas voces. Las voces de aquellos moribundos que con su último aliento apenas alcanzaban a decirme: "No te entregues, David, no te entregues. Sobreviví, aunque más no sea para contarle al mundo el infierno que viste aquí. Que no quede impune esta tragedia. Que nunca olvide el hombre por qué acabaron con nuestras vidas".
Cómo negar lo que mis ojos aún no olvidan, lo que mi piel todavía siente, el amargo sabor que en mi boca aún persiste, el insoportable olor que en mi nariz perdura y esa inconfundible voz de los moribundos que retumba en mis oídos y me hace recordar una vez más que estoy vivo para contarles lo que vi.
Lo que estos ojos vieron nunca lo podrán olvidar.







miércoles, 13 de abril de 2016


KOHANIM


 Son muchas las leyes del judaísmo que parecen haber quedado en el tiempo y suenan irracionales para los escépticos. Un ejemplo son todas las leyes que refieren a los “kohanim”, los sacerdotes del pueblo judío.
 ¿QUÍENES SON LOS KOHANIM?
Los kohanim son los descendientes  de Arón, el hermano de Moisés. Está escrito en la Torá que Iaccov tenía doce hijos. Cada hijo fue el fundador de una de las doce tribus de Israel. Cada tribu recibió su territorio a excepción de la tribu de Leví. Los varones de la tribu de Leví se ocupaban del santuario, y Arón junto a sus hijos fueron elegidos para la función sacerdotal, de carácter hereditario.
Constituye una equivocación frecuente pensar que el estatus de kohen está relacionado con el apellido de la persona (cohen, Kohon, Kohn, Kats, Kaplan y sus derivados). Si bien muchas veces es así, otras tantas no y existen kohanim que tienen apellidos totalmente distintos a esa raíz. Pueden ser tanto Ashkenazím como sefaradím.
Durante la existencia del templo de Jerusalén, los sacerdotes tenían tareas específicas reservadas solo para este linaje. Hoy en día continúan desempeñando un papel especial al ser los primeros en ser llamados para decir las bendiciones sobre la Torá en las ceremonias religiosas. En algunas comunidades siguen dando la bendición sacerdotal.
PUREZA RITUAL
Los Kohanim constituían una orden sagrada en el Templo de Jerusalén y aun hoy en día para mantener lo que se llama la Pureza Ritual, los Kohanim cuentan con varias restricciones. No pueden entrar a cementerios ni tener contacto con cadáveres (a excepción de algunos familiares directos).
 No se les permite contraer matrimonio con ninguna mujer divorciada, conversa, descendiente de una conversa, o considerada deshonrada (cualquier mujer judía que haya mantenido relaciones sexuales con un hombre que esté considerado prohibido para casarse con ella de acuerdo a la ley judía. Un ejemplo es un hombre no judío.) 
Tampoco pueden casarse con mujeres que hayan sido violadas.
El kohen que se casa con una mujer prohibida para él según la ley judía es denominado kohen jalal (inhabilitado para el servicio sacerdotal) y hay quienes dicen que su matrimonio es sin bendición. Un hijo nacido de esta unión es denominado Jalal y no podrá ser sacerdote, al igual que toda su descendencia que será jalal por el resto de las generaciones, salvo que se case con una gentil y sus hijos serán goim. La hija mujer de un kohen y una mujer prohibida para él es denominada Jalalá y un kohen tiene prohibido casarse con ella.
Ser kohen se transmite de padre a hijo. Por eso el término kohen es usado para referirse a los hombres. La hija del kohen también tiene un estatus especial, por ejemplo no tiene que hacerle el ritual de “Pidión a ben” a su hijo primogénito, y en la época del Beit Hamikdash  (templo de Jerusalén) recibía algunos de los beneficios de su linaje  como poder comer una parte especial de las ofrendas. Para no perder su estatus era recomendable que se case con un kohen ya que solo seguía obteniendo privilegios de esta manera. Si no se casaba con un kohen solo le estaba permitido casarse con un sabio de la Torá. Vale aclarar que la hija del kohen tenía que cumplir con todos los requisitos enumerados en el párrafo anterior para estar apta a contraer matrimonio con un hombre de su linaje y recibía castigos severos si cometía algunas transgresiones que la inhabilitaban para casarse con un kohen
.¿QUÉ PIENSAN LOS CONSERVADORES ACERCA DE ESTAS LEYES?
En el mundo de la observancia estas leyes son algo muy serio y se respetan con la misma determinación que las leyes del Kashrut (dieta) y Taharat Hamishpajá (pureza familiar).
Por otro lado, la rama conservadora del judaísmo hace tiempo que decretó una especie de “ley de emergencia” y decidieron que cualquier unión entre una mujer y un hombre judíos  esté permitida para evitar la asimilación.  Argumentan que mientras no exista el templo de Jerusalén, los kohanim no tienen que cuidar una pureza reservada para tareas y rituales que hoy en día no pueden ejercer.

Sin embargo los judíos aguardan la llegada del Mesías, cuyo advenimiento hará que sea reconstruido el templo. Por esta razón la línea observante considera que los argumentos de los conservadores darían cuenta de su falta de fe y distancia de las sagradas escrituras.