martes, 15 de septiembre de 2020

TRIANGULACIÓN

 



La técnica de la TRIANGULACIÓN es una experiencia dolorosa, devastadora, y traumática. Condicionada por la etapa previa de bombardeo amoroso y luego por los comienzos de la devaluación, la victima ya se encuentra emocionalmente atada al manipulador. El maltratador ya está combinando situaciones de proximidad física agradables y momentos románticos  con etapas de descalificación y criticas solapadas. En este contexto el narcisista va a comenzar a comparar a la víctima con otras personas que pueden ser reales o imaginarias. De esto se trata la TRIANGULACIÓN: De introducir competencia y amenaza. Pueden ser ex parejas, compañeros de trabajo, familiares o cualquiera que sirva para denostar a la presa.

Aunque comience de manera sutil  va a generar inminencia, sorpresa, parálisis emocional y mucha confusión en el psiquismo del damnificado, quien se da cuenta que algo no anda bien, pero no logra situar ni captar lo que realmente está sucediendo.

Esta técnica de manipulación es desgarradora para quien la recibe.  La persona se siente degradada, insegura, y por supuesto que sentirá celos naturales ya que el ser al que ama va a engrandecer a la persona con la que triangula para que de manera inconsciente la víctima se compare con ella. Por supuesto que cuando la persona dañada se quiera defender, el manipulador la va a acusar de posesiva, celotípica y paranoica.

La triangulación es efectiva para que el abusador obtenga mucho combustible, es decir, que con este recurso el manipulador obtiene el buscado estallido emocional de su presa que es su alimento más preciado.

La victima entra en una escalada ascendente de agresividad y nerviosismo y el manipulador la convencerá de que ella es la culpable de todos los males que aquejan a la relación.

La semilla de la inseguridad ya ha germinado y la víctima está actuando la violencia de su verdugo. Este ultimo seguirá haciendo cada vez más triangulación fundamentando su comportamiento en la reacciones ¨desequilibradas¨ de su ¨pareja¨, que se encuentra deteriorada y perpleja.

Vale destacar que los juegos que hace el manipulador patológico se combinan entre sí: Por ejemplo la triangulación con el Gaslighting o con el hombro frio y la ley del hielo o tratamiento silencioso. De los cuales hemos hablado en las columnas anteriores.

La triangulación es un tipo de abuso encubierto debido a que es una estrategia premeditada cuyo fin es el propio beneficio a cambio del deterioro del otro. Cabe destacar que las redes sociales son herramientas idóneas para este tipo de abuso.

La ley del hielo

 



En la escena de una conocida película, el protagonista descubre una celda oculta. Adentro se encontraba un hombre que llevaba dos décadas en solitario. Al verlo al protagonista, uno pensaría que lo primero que va a pedir es que lo libere. En lugar de eso, le ruega: “Por favor, háblame”.

Muchas personas muestran su enfado a través de retirarle la palabra a la persona que consideran que se equivocó o los lastimó. Seguramente les funcionó para que el otro se doblegue y pida disculpas.


¿Pero es eso realmente efectivo para zanjar las diferencias?


La respuesta es NO. Este abordaje solo sirve para introducir una tensión adicional, para demostrar quién tiene el poder; para generar ansiedad, preocupación, miedo al quiebre del vínculo, pánico al abandono, amenaza a la relación y excesiva angustia. Así que si ese fue el modelo que aprendiste para avisar que estás enfadado, te vamos a explicar por qué es una solución fallida. Y vas a entender por qué es uno de los juegos favoritos de los depredadores narcisistas para manipular a sus víctimas.


En una nota anterior cuando hablamos del ciclo de abuso narcisista identificamos unas técnicas llamadas “Ley del hielo” (también conocida como Tratamiento silencioso) y “El hombro frío”. Se trata de tácticas pasivo-agresivas que consisten en ignorar a la presa con una actitud fría y distante. Puede ser como consecuencia de un hecho desencadenante o no. Y el manipulador nunca va a explicar la razón de este tratamiento, motivo por el cual la víctima se sentirá muy confundida, sin entender esta actitud por parte de la persona que hasta hace poco la había bombardeado de amor. Le generará angustia difusa, ansiedad; y colaborará con la destrucción de su autoestima. De esta manera, el narcisista obtiene combustible, transmite desprecio, adoctrina a su presa, la castiga, le advierte cuáles son las consecuencias de sus actos, la hace sumisa y le demuestra quién tiene el poder. En este juego perverso se puede contemplar la total falta de empatía de estos seres tan crueles.


Vamos a ver cuatro ejemplos de los usos y abusos de estas tácticas:


1. Para manipular y mostrar el poder: El manipulador piensa: ¨Sé que si te ignoro y te retiro la palabra te va a incomodar mi silencio. Te vas a inundar de angustia y ansiedad. Vas a ceder porque no soportas la incertidumbre de no saber lo que está sucediendo”.

2. Venganza: “Me voy a vengar y como hiciste algo que a mí no me agrada, te castigo con el látigo del silencio, la indiferencia y el desprecio. Para que sientas que no vales nada”.

3. Pretender la adivinación: “Debes saber por qué estoy así, yo no tengo por qué decírtelo”.

4. Para infligir culpa: “Vas a correr detrás de mí para suplicarme que vuelva a hablarte. Vas a llorar de ansiedad y te sentirás culpable por cualquier disgusto que me provoques”.


Estás técnicas son contraproducentes porque generan resentimiento, incomprensión y mucho dolor. No tienen nada que ver con la “estructura de demora” en donde alguien necesita cambiar de estado emocional y le avisa al otro que se va a comunicar cuando aclare sus ideas. O cuando el otro está enojado cometiendo actos de impulsividad y se le notifica que cuando se calme van a retomar el diálogo. Eso es avisar, retirarse, pensar, analizar y procesar para luego exponer lo que sucede de manera apropiada. 

La ley del hielo es un estilo de abuso y una señal de alarma para estar alertas de que podríamos encontrarnos bajo las garras de un manipulador patológico que desea aniquilar nuestra autoestima, y atraparnos en el vínculo traumático de traición. Ellos saben muy bien lo que están haciendo y tienen un propósito dentro de sus agendas encubiertas cada vez que deciden aplicar alguna de estas técnicas.


Como aclaramos al principio, estos mecanismos no son patrimonio exclusivo de los narcisistas patológicos, así que si te sucede esto con alguien a quien estás conociendo, no esperes razonar ni reflexionar en ese momento con la persona que te retira la palabra. No vayas corriendo a rogarle que te hable porque eso es caer en la manipulación y mostrarle que sus juegos son efectivos.


Notifica a la persona de la siguiente manera:


• “Me doy cuenta que algo te molesta y no quieres hablar”

• “Yo quisiera arreglar las cosas; pero es tu decisión si deseas continuar con esta actitud, no puedo hacer nada al respecto. Yo tengo toda la predisposición para escucharte.”

• “Si continúas con esa actitud, corres el riesgo de que yo malinterprete lo que sucede y pueda pensar un abanico de posibilidades que no nos van a ayudar a solucionar nuestras diferencias.”


Si la persona continúa en ese plan recuerda poner a flamear las banderas rojas.

Reforzamiento intermitente

 




Reforzamiento intermitente: ¿Alguna vez te preguntaste por qué son tan adictivos los tragamonedas? 

Los tragamonedas poseen estímulos que llaman nuestra atención: las luces, la música, los brillos, el sonido de las monedas cayendo, todo eso potencia la activación de nuestros cinco sentidos.

Es un juego en que una pequeña inversión abre la posibilidad de ganar un Gran Premio, y no imaginamos ni por un instante que el presionar la palanca puede llegar a ser el inicio de un problema a futuro. El tiempo que transcurre entre la apuesta y el resultado es muy corto, lo que facilita el proceso de hacerse adicto a este juego.

El jugador tiene la ilusión de que mientras más monedas invierta, mayores serán sus posibilidades. Cuando siente que está cerca de ganar, aunque en ese preciso momento esté perdiendo, querrá seguir jugando para materializar la ilusión que visualizó en su cabeza, de ver esa máquina soltando el “jackpot” con su lluvia de dinero. Así que seguirá apostando ahí, hasta ganar (o hasta perderlo todo).

Algo parecido sucede con las víctimas de los perversos narcisistas. Es que ellos las han sometido a un arsenal de juegos y manipulaciones. Entre todas ellas hay una de una extraordinaria potencia, ya que vuelve a la presa codependiente del abusador.

El reforzamiento intermitente es lo que explica por qué los jugadores se hacen adictos a los tragamonedas. Los niños y adolescentes no pueden dejar de jugar al Fortnite en las consolas de videojuegos, y las víctimas no pueden salir del ciclo de abuso.

Según el condicionamiento clásico, en los estudios del conductismo si a una conducta le sigue un estímulo positivo, esta va a tender a reforzarse a lo largo del tiempo. Mientras que si a una conducta le sigue un estímulo negativo o ninguna respuesta, esa conducta va a tender a desaparecer en un período de tiempo. 

¿Pero qué va a suceder si el premio empieza a llegar de manera arbitraria, sin control, y de una forma impredecible?

La persona va a seguir jalando de la palanca con la ilusión de que alguna vez le vuelva a llegar la recompensa. Se va a ir haciendo de manera progresiva adicta a la dispensadora del premio.

Así, es como el narcisista toma las riendas de la vida de su víctima: sometiéndola y confundiéndola hasta que, atrapada en las garras del abusador, empieza a hacer contorsiones para no ser castigada con la indiferencia o la humillación; y a la espera de que alguna de sus acciones la lleven a reencontrarse con la persona tan “maravillosa”, “amorosa” y “encantadora” que había conocido en la etapa del “bombardeo amoroso” al inicio del vínculo y que sirvió de anzuelo para posibilitar la intermitencia.

El narcisista se aprovecha de la necesidad humana de atención y afecto, y de una de las ansiedades básicas ancestrales: el miedo al abandono. A esta altura, la víctima ya está sometida, llena de miedo y ansiedad por lo impredecible que puede llegar a ser su compañero.

Ej: El narcisista te visita todos los sábados. Cuando llega ese día, ya tienes expectativas de que lo vas a ver, de que vas a compartir un buen momento con esa persona tan especial para vos, y así ya está creado el mecanismo del condicionamiento positivo. Pero luego de ese período, sin ninguna explicación ni motivo aparente, deja de visitarte los sábados y vos te preguntas si hiciste o dijiste algo que le pueda haber molestado; pero el narcisista aparece a los tres días como si nada y ahí te tranquilizas y piensas que tu cabeza te está jugando una mala pasada. Te sientes ansiosa/o y muy insegura/o. Y ahí él vuelve a desaparecer y entra en escena a la siguiente semana un miércoles. De esta manera, logra que estés siempre pendiente, en tensión, deseando su presencia. Así es como logra mantenerte expectante de manera permanente. Aparecerán muchos momentos de perturbación, angustia y ansiedad, ya que la víctima siente que no tiene ningún control sobre sí misma. Está sometida a los tiempos del narcisista.

La alternancia de momentos de euforia y seducción seguida de momentos de indiferencia y menosprecio crea la dependencia afectiva patológica. Esta es la base del vínculo traumático de traición: un nudo emocional en donde solo la víctima siente apego patológico por su abusador.

Es importante poder detectar el reforzamiento intermitente de manera temprana y así no tener nunca más una agenda abierta con este tipo de personas que juegan con tu tiempo. Los manipuladores se valen del lenguaje abierto y ambiguo para no hacerse cargo de lo que dicen y de lo que hacen. 

En un buen vínculo, el tiempo siempre tiene que estar acordado por ambas personas. No dejes que jueguen con vos.

Gaslighting



 Muchas personas que están sufriendo el ciclo del abuso narcisista y no lo saben, comienzan a entender lo que están viviendo cuando descubren un concepto: “Gaslighting”. 

¿Qué significa este término, tan importante que lo veremos más de una vez?

El Gaslighting es una técnica de manipulación que utilizan los narcisistas para convencer a su víctima de que la realidad no está sucediendo.

En este ataque directo a la percepción, el abusador planta la semilla de la duda en su víctima y así, el damnificado comienza a pensar que algo anda mal en su cabeza.

Ejemplos típicos: 

Víctima: —¿Te acuerdas lo que me dijiste ayer?

Narcisista: —Yo nunca te dije eso.

Víctima: —¿Te acuerdas lo que pasó el otro día?

Narcisista: —No se de qué me estás hablando, eso no fue así.

Víctima: —¿Viste hace un rato cuando me hablaste en ese tono? Bueno, te pido que no me hables así porque no me gustó.

Narcisista: —¿En qué tono? ¿Ves que sos muy susceptible? Vos no tienes sentido del humor. Sobredimensionas. Exageras. Inventas. Hacete ver. Hacete tratar…

De este modo, el individuo con Trastorno Narcisista va convenciendo a su presa de que hay un error de percepción. Un error en sus sentimientos. Con el transcurso del tiempo la víctima empieza a dudar de su propia cordura y a aceptar la falsa realidad que le impone el abusador. De manera sutil, comienza a perder su libertad. 

Recordemos que todo lo que quita la capacidad de pensar, de decir, de ser, de hacer y de sentir libremente es violencia emocional. El Gaslighting es un tipo de lavado de cerebro que se va ejerciendo de a cuentagotas. De esa manera, el acosador va en forma paulatina enloqueciendo a su víctima.

Si el abusador ve que el Gaslighting no está funcionando bien, puede ser que lleve la manipulación a otro nivel y comience a humillar a su víctima: criticando, denigrando, acabando con su autoestima. El problema es que la víctima nunca va a tener una prueba de esa manipulación sutil. Por eso, muchas veces las víctimas empiezan a grabar estas situaciones para que sean otros quienes validen y legitimen lo que ellos están viviendo.

Entonces, el manipulador lleva al límite a su víctima provocando así el estallido emocional de su presa. Y pasa a ser el acosador quien graba la situación durante estos desbordes para demostrar que él es la víctima de su víctima.

*En ingles: luz de neón. El origen del término proviene de una película de los años 40' llamada "Gaslight", en donde el protagonista le quiere hacer creer a su esposa que ella está enloqueciendo, cambiándole los objetos de lugar o con juegos de bajas y subidas de tensión en las luces. Negando la realidad y la percepción y haciéndole creer que ella no está bien.

Ciclo del abuso narcisista



 Los perversos narcisistas son depredadores al acecho de personas que les puedan suministrar combustible. Como ya vimos en notas anteriores, este combustible es de tipo emocional. Y las necesidades especiales de estos individuos pueden cambiar según el momento vital (cuando siente que está en la etapa para tener hijos va a buscar hijos, cuando se siente en la etapa de desarrollo laboral va a buscar ascenso profesional, etc.). Y buscaran, debido a este estilo de vida parasitario, diferentes recursos en cada etapa de sus vidas. Puede ser dinero, sexo, status, una posición laboral, hijos, compañía y lo que se les pase por sus cabezas, de lógica inentendible para los seres con conciencia moral, valores y códigos de convivencia.

Este ciclo consta de cuatro fases:

• Fase 1 - Bombardeo amoroso: Los narcisistas se muestran dadivosos, simpáticos, maravillosos y encantadores.

En esta fase el narcisista va a construir un personaje a la medida de su víctima. La va a manipular con su seducción superficial. Halagándola, va a tener gestos para obnubilarla y le va a decir que es la persona de sus sueños.

Esta seducción es tan irresistible que la víctima siente que toca el cielo con las manos, y se convence de que ha encontrado al amor de su vida. Siente que el universo conspira con ella y que una fuerza superior se apiadó de su persona. En su cerebro se produce una “catarata química” de sustancias como la feniletilamina, norepinefrina y oxitosina.

La víctima siente la borrachera del enamoramiento y no se puede imaginar lo que está por venir...

• Fase 2 - Devaluación: Una vez que la víctima está adentro de la relación y que cayó en las redes del depredador va a comenzar el ataque.

Como los perversos narcisistas son en el fondo sumamente inseguros, necesitan sentirse admirados y es muy raro que sean fieles. Van a generar que la víctima se sienta insegura y que tenga que esforzarse para seguir siendo “la elegida”. Será manipulada, sin saberlo, con varias técnicas que enunciaremos ahora y profundizaremos en ulteriores artículos, como la triangulación que consiste en introducir terceras personas en la relación, que pueden ser reales o imaginarias. Por ejemplo: El narcisista dirá que apareció algún ex, se hará el misterioso con el celular dejando que la víctima visualice algunos mensajes que le generen sospechas e inseguridades. Además de otras técnicas como las llamadas “cold shoulder” (hombro frío), la “ley del hielo”, el “tratamiento silencioso”, y el “Gaslighting”.

Con estos métodos el narcisista logra fulminar la autoestima de su pareja y hacerla sentir insegura.

En esta etapa ya estará realizado el “reforzamiento intermitente”, técnica mediante la cual el manipulador hará que su víctima se vuelva adicta a él.

• Fase 3 - Descarte: En esta etapa el manipulador ya puede retirarse del vínculo o hacerse dejar. De inmediato le hará saber a la víctima que está saliendo con otras personas, mostrándole como el problema radicaba únicamente en el comportamiento de su víctima.

Esta fase es muy dolorosa y deja grandes secuelas. Los damnificados tienen estrés postraumático, depresión, ansiedad, pensamientos obsesivos, rumiantes. También despersonalización, des-realización, baja autoestima y falta de confianza en uno mismo y en los demás, entre otros.

• Fase 4 - Hoovering: 

Como el narcisista necesita suplemento, va a volver a buscar a su víctima para demostrarse que todavía tiene poder sobre ella. Durante esta etapa va a ser una verdadera aspiradora. Repetirá la estrategia mostrándose seductor y encantador como al inicio de la relación. Dirá que quiere cambiar, o que ya aprendió y rearmará el personaje a la medida de este nuevo comienzo.

Las víctimas suelen caer en este ciclo más de una vez.

Es importante saber que en una relación saludable no hay manipulación patológica, ni intenciones de aniquilar a nadie. En un buen amor no se necesitan subtítulos para entender lo que el otro nos dice. Quien realmente te quiere tendrá como límite tu dolor y jamás avanzará por sobre ese nivel. 

Instagram: lic.andreaindij

Dobles mensajes El Oximoron del perverso narcisista

 

Cuando una persona transmite un mensaje en un canal de comunicación; pero en otro dice otra cosa, nos encontramos ante lo que los psicólogos denominamos "dobles mensajes". El receptor no va a saber a qué canal prestarle atención. Posiblemente entre en una disonancia cognitiva, es decir en un estado de confusión y parálisis en el que su cuerpo registra la alarma de la incoherencia e incongruencia.

Es que el doble mensaje es un espacio sembrado en el que el receptor sabe que el emisor está queriendo decir algo, pero el receptor no lo va a poder demostrar, porque si lo intenta, se va a encontrar con más dobles mensajes que se manifiestan de la siguiente manera:

1- Lo que dice el emisor se contradice con lo dicho en una instancia anterior.

2-Lo que hace el emisor entra en conflicto con lo que hizo antes.

3-Lo que dice el emisor entra en conflicto con lo que hace.

4-Lo que dice el emisor no coincide con su lenguaje corporal.

De este modo los narcisistas tienden una verdadera emboscada a sus presas, generando una comunicación ambigua y siempre dejando supuestos. Es una comunicación que requiere subtítulos debido a que se están expresando para no ser entendidos, porque de esa manera, no se responsabilizan de lo que acaban de expresar.

Los manipuladores patológicos se valen de los dobles mensajes para no responsabilizarse de lo que dicen o de lo que hacen. Para poder infligir la culpa y la responsabilidad de sus actos en los otros. Los manipuladores siempre creen que les debemos algo. Siempre estamos en deuda con ellos. No sabemos por qué, porque hicimos lo mejor que pudimos pero aún así siempre son nuestros acreedores.

Es una estrategia que utilizan para arrasar con todos los que piensan diferente.

Pero se ocupan de solapar sus actos de violencia (como los escraches de todos los que piensan distinto que ellos) volviéndose in denunciables porque sus técnicas de manipulación  son sutiles.

¿Cómo lo hacen? A través de la comunicación, indirecta, opaca,  con extorsión sutil; Infringiendo vergüenza, culpa, miedo, y lástima.

Trastorno Narcisista Encubierto: Historias de terror de la vida real Seres que son como depredadores de seres humanos; que van a emplear el encanto personal, la manipulación, la intimidación y muchas veces la violencia para controlar a los demás y satisfacer sus propias necesidades


 


¿Qué es el Trastorno Narcisista de la Personalidad Encubierto?

Es una manera de ser en la vida. El narcisismo es algo constitutivo de todos los seres humanos. El problema es cuando se combinan un exceso de narcisismo y la falta de empatía. Esto da como resultado personas con algunas características, tales como insensibilidad y falta de sentimientos de culpa y arrepentimiento. La insensibilidad es, sobre todo, debido a la falta de empatía.

El individuo con Trastorno Narcisista crea su propio código de valores y lo va acomodando según sus necesidades especiales. Son manipuladores, pero a un nivel patológico. De hecho, tienen un encanto superficial que lo utilizan para manipular a sus víctimas. 


Estos individuos tienen una incapacidad para reconocer las responsabilidades sobre sus propios actos. Su estilo de vida es parasitario. Como se sienten vacíos están permanentemente buscando emociones fuertes. Buscan las reacciones emocionales de sus víctimas y les cuesta tener metas a largo plazo. Son totalmente irresponsables e impulsivos, entre otras características (con el correr de los artículos iremos profundizando).


Volviendo a la pregunta de qué es el Trastorno Narcisista me parece interesante señalar la definición de “Narcisista Patológico”. Voy a empezar diciendo qué no son: No son ni locos ni enfermos. Aclaro esto porque muchas veces cuando son llevados ante un Tribunal, la Justicia los favorece rotulándolos de esta manera (locos y/o enfermos). Por lo que escribí antes esto no es correcto, dado que es una manera de ser en la vida a tal punto que hay actualmente un debate en el DSM (que tiene a su cargo la redacción del manual de psiquiatría internacional). Está habiendo este debate entre los especialistas de salud mental a nivel mundial y están pensando en sacar este diagnóstico del manual. ¿Por qué? Porque entendieron que es un mal social y una manera de ser en la vida. No es una enfermedad que se pueda curar. Lo que en cambio se está debatiendo incluir es el trastorno de las víctimas de quienes tienen Trastorno Narcisista de la personalidad.


Otro punto para aclarar es que el manual de psiquiatría habla del Trastorno Narcisista de la personalidad y describe a seres con megalomanía que son bastante fáciles de identificar. Estos no son el problema; sino que el problema son los que tienen el diagnóstico extraoficial de Trastorno Narcisista de la Personalidad Encubierto. Es decir, personas que saben que tienen este trastorno, quizá no por el nombre; pero que saben que tienen estas características especiales y se ocupan de camuflarse, de utilizar método de seducción y de engaño para actuar en la vida, disimular y obtener todo o que desean conseguir. 


En un vínculo normal donde no hay trastornos graves siempre el dolor del otro funciona como límite. Si una persona dentro de un vínculo ve que su ser querido está sufriendo, va a frenar su actitud. Al no tener empatía, los narcisistas patológicos van a avanzar sobre el dolor del otro. Esto se debe a que para estos individuos los demás son cosas. Esta es otra de las características: cosifican. Para quien tiene con Trastorno Narcisista de la personalidad los otros son objetos que están ahí para satisfacer sus necesidades especiales.